UA9 Poble Nou
Proyecto y dirección de obra de un edificio residencial de obra nueva de 88 viviendas, aparcamientos subterráneos y zona comunitaria interior con jardín, piscina y juegos infantiles.
Promotor Privado. Promociones Neira i Edificio Riusec S.A.
Situación Lope de Vega 140-142, Barcelona
Proyecto 2003
Inicio y final de obra 2005 - 2008
Superficie construida 13.505,40m²
El edificio de viviendas de la calle Lope de Vega en el barrio del Pueblo Nuevo de Barcelona, se inserta en un el conjunto de tres edificaciones en la Unidad de Actuación nº 9 de la misma promotora Habitat S.A.: Hotel Me, Oficinas Hines y Viviendas.
El proyecto del plan urbanístico específico de la UA9 así como el Hotel Me, fue diseñado por nuestro estudio en colaboración con el arquitecto francés Dominique Perrault.
El edificio de viviendas se sitúa perpendicular a la calle Lope de Vega y frente a la plaza del Antic Camí de Valencia ocupando la parte más meridional del solar.
La tipología edificatoria del proyecto es el de volumen linear y aislado.
El alzado que incluye el testero del edifico hacia la calle principal se resuelve mediante unas jardineras con buganvilla roja, colocadas paralelas a la acera y exteriores a la valla de acero galvanizado que envuelve el conjunto, anunciando así al exterior la presencia del jardín privado del interior de manzana.
En este frente y debajo de una alta pérgola de estructura metálica y madera con enredaderas, hemos fijado el acceso principal.
Desde la entrada una alfombra lineal de adoquines y hierba, paralela a la fachada interior separa la zona de paso peatonal de acceso al edifico del resto del jardín.
Las otras áreas del interior manzana: la piscina privada y la zona de juegos infantiles se insertan según sus geometrías ortogonales como espacios cerrados y funcionalmente definidos en el césped y la vegetación más irregular y espontanea.
El programa funcional definido con la propiedad es de 88 viviendas repartidas en dos escaleras.
La primera escalera está compuesta por 30 viviendas destinadas a la venta y de tres o de cuatro habitaciones, mientras que la segunda de 58 viviendas, de una o de dos habitaciones, por viviendas de alquiler.
El sótano alberga dos plantas de aparcamiento, locales técnicos y trasteros.
En planta baja las viviendas se abren hacia el jardín y hacia la plaza pública con patios que actúan como filtros entre el exterior y el interior.
Dado el gran número de variedad de superficies de los pisos y la característica urbanística y tipológica de la edificación, se ha optado por un esquema distributivo claro.
El pasillo central de comunicación distribuye y divide longitudinalmente y simétricamente en dos la planta creando dos frentes principales: el primero abierto hacia nord-oeste a la montaña del Collserola y al jardín interior de manzana y el segundo hacia sur-este al mar y a la plaza pública.
Los pisos se han distribuido colocando los espacios de servicio, cocinas, aseos y almacenamiento hacia el centro de la planta, mientras que todas las estancias principales se han situado a lo largo de las fachadas permitiendo a través de grandes ventanales abiertos de suelo a techo el acceso directo a los amplios balcones exteriores; en las zonas de estar se ha colocado una gran ventana alargada horizontal a la altura de la vista desde una posición sentada.
Este recurso compositivo de las aperturas nos ha permitido ampliar físicamente y perceptivamente la dimensión de los espacios.
La geometría de la composición en planta de la fachada se ha definido según un ritmo alternado: la línea de fachada se acerca y se aleja rítmicamente de la alineación obligatoria marcada por los requerimientos urbanísticos, creando en los balcones zonas exteriores más amplias y recogidas en correspondencia de las zonas de estar.
En las dos últimas plantas este esquema se enfatiza y refuerza y los retranqueos se convierten en patios de mayor dimensión abiertos hacia el exterior y cubiertos por pérgolas de madera.
La fachada está revestida por una piel ventilada de piedra negra. Su textura irregular y sus cambios cromáticos enfatizan su esencia matérica natural.
La piel más exterior es de paneles brise soleil correderos de aluminio que componen y reconfiguran la fachada según el uso de los inquilinos en una forma dinámica y variable en el tiempo.
Los retranqueos de la línea de fachada, la composición irregular de las ventanas, la superficie de la piedra natural, las pérgolas semitransparentes de madera y los paneles correderos crean, con los matices de luces incidentes y sombras, los reflejos y las variables atmosféricas, una imagen de conjunto estática y fragmentada.
Estos recursos nos han permitido desmaterializar el volumen y fundirlo con el entorno orgánico del jardín en contraposición y diálogo con la rigurosidad de los espacios públicos y de las edificaciones próximas y en continuidad con el contraste causado por la rigurosidad distributiva de las plantas y los movimientos de sus límites.
Desde abajo también los numerosos retranqueos y las pérgolas permiten romper la línea superior de fachada y crear así una relación visiva más dinámica del conjunto con la amplia porción cielo que envuelve el edifico.